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THE IRON BOTTOM

USS Minneápolis, sin proa tras la batalla

Pacífico Sur, estrechos de las Islas Salomón. Son las 2348 horas del 30 de noviembre de 1942. Y la batalla va mal, muy mal, para la flota de los Estados Unidos. Los torpedos estadounidenses parecían estar malditos, solo habían logrado alcanzar al Takanami, que ardía como una tea en medio de la noche, cuando una gran explosión de su pañol de municiones mataba a cuantos quedaban a bordo y a muchos pobres diablos que trataban de ponerse a salvo a nado, ganando la próxima playa. El éxito no anima mucho al Almirante Wright que desde el puente del crucero pesado USS Minneapolis observa fugazmente la escena. Y no le anima mucho porque desde que su nave insignia fuera alcanzada por dos torpedos, ha tenido que transferir el mando de la Task Force 67 al crucero ligero Honolulu comandado por su amigo Mahlon Tisdale. Tampoco le anima mucho sospechar que fuera el Takanami quien torpedeara a su nave, porque desde que el destructor Fletcher anunció contacto radar con la esperada agrupación japonesa de socorro a Guadalcanal, ya habían resultado alcanzados 8 barcos norteamericanos por los torpedos de los destructores japoneses. Tanto él como su superior Halsey llevaban meses avisando al alto mando de que los torpedos americanos tenían fallos de alcance y trayectoria, pero en Washington parecían no querer reconocer un error de producción tan enorme. Sin embargo, los torpedos japoneses parecían estar guiados por el mismo Satanás.

No descansa su vista mucho tiempo en el  Takanami , pues su experiencia le dice que centre su atención en el Northampton que prosigue su ataque tras la estela del Honolulu. Le preocupa desde hace rato que el comandante del Northampton no haya ordenado aumentar la velocidad y hacer zigzaguear con brío su nave. Por desgracia, su astucia de marino viejo le da la razón cuando una violenta explosión le ciega hasta el punto de apartar los binoculares de su rostro. Cuando vuelve la vista, observa que el Northampton ha sido alcanzado a la altura de la sala posterior de máquinas, que comienza a embarcar toneladas de agua. Antes de que pueda reaccionar, una segunda explosión a doce metros de la popa estremece al Northampton de arriba a abajo, averiando los ejes de transmisión. Dos torpedos del destructor Kawakaze acaban de alcanzar al desgraciado crucero pesado, que comienza a arder furiosamente por los cuatro costados. Wright no puede evitar rechinar los dientes cuando observa al Northampton comenzar a escorarse a babor, mientras se pregunta cuántos muchachos habrán perdido la vida en los impactos.

Para colmo, solo faltaba que el  Lamson y Lardner informaran por radio de estar recibiendo fuego amigo por parte del New Orleans que cañoneaba a ciegas en aquella dirección. Aquella batalla había sido un desastre. Internamente, el viejo Wright agradeció a Dios que los japoneses hubieran roto el contacto, abandonando su empeño de socorrer a su ejército. Había conseguido su objetivo de impedir la llegada de refuerzos y suministros japoneses, pero… a qué precio.

A las 3 de la mañana del 1 de diciembre, el Northampton iluminaba la noche ardiendo como el mismo infierno mientras se iba al fondo. Por suerte, pudo rescatarse a la mayoría de la tripulación.

El Northampton no fue el primero ni tampoco el último de los barcos hundidos en este lugar. Aquella batalla fue conocida por ser la cuarta batalla de Guadalcanal. Las otras 3 anteriores habían ya sembrado de acero los arrecifes de aquellos estrechos. Y en los días siguientes el almirante Tanaka persistió en su misión con acciones en la que la Flota Imperial perdió un submarino y otro destructor más. Antes y después de aquello, docenas de embarcaciones menores y un sinfín de aviones, se sumergieron también en las cálidas aguas del pacífico. Pero el Northampton fue la última gran unidad hundida en lo que los americanos llamaron The Iron Bottom, el Fondo de Hierro de los estrechos de las Islas Salomón. Aquí pueden contarse hoy hasta 29 unidades navales e innumerables restos de aviones, cargamentos y elementos bélicos de todo tipo. La guerra forró de hierro estos fondos del Pacífico.

¿Estaría bien bucearlos verdad?

Afortunadamente contamos con un Iron Bottom mucho mas cerca. Aquí al lado, en el Algarve.

Afortunadamente no ha sido la guerra la que lo ha creado sino una iniciativa de buceadores. No se han perdido vidas en su creación y todo ha sido de lo más divertido.

Afortunadamente, los barcos han sido acondicionados para el buceo y limpiados de todo material contaminante o perjudicial para el medio marino.

Y afortunadamente se han hundido los barcos a una profundidad adecuada para todos los buceadores, sea cual sea su nivel de experiencia. Solo se exige un requisito: que te guste la historia naval y la vida marina.

El Iron Bottom del Algarve se llama Ocean Revival y está compuesto de 4 barcos de guerra portugueses que sirvieron a su país y a la alianza atlántica en el último tercio del siglo XX:

  1. El patrullero de altura Zambeze, con indicativo OTAN P1147
  2. La corbeta Oliveira e Carmo con indicativo OTAN F489
  3. La fragata Hermenegildo Capelo con indicativo OTAN F481
  4. El buque oceanográfico Almeida de Carvalho con indicativo OTAN A527

Puede usted, paciente lector, saber más de cada barco haciendo click en cada uno a de los enlaces que le llevará al artículo concreto de este blog que trata de cada uno de ellos.

El pasado sábado 21 de septiembre, el parque subacuático mas grande de Europa quedó completo con el hundimiento de la última de las naves. Cuatro barcos de guerra, cuatro pecios disponibles para los buceadores españoles a un tiro de piedra. En una localización de clima privilegiado que invita al buceo y al descanso durante 300 días al año. Con unas infraestructuras y servicios de hostelería y ocio que hacen difícil resistirse a visitarlo en familia.

Con el mejor centro de buceo de Europa y su delegación española, el buceador nacional lo tiene todo a su alcance para vivir personalmente la aventura que ha apasionado a buceadores, científicos, historiadores y medios de comunicación de todo el mundo.

Ven a Ocean Revival con Subnauta e Iberdivers Algarve y siente correr la adrenalina bajo el agua. info@iberdivers.es.

LA PASIÓN DE BUCEAR

La pasión por la exploración de los entornos desconocidos es una cualidad específica del ser humano. Al Homo sapiens, animal terrestre por naturaleza siempre le ha fascinado conquistar aquellos entornos que le están vedados por sus limitaciones físicas.

El ser humano, que depende del aire para subsistir, se ha sentido desde siempre fascinado por las maravillas del mundo submarino. Habiendo logrado conquistar los cielos gracias a la aeronáutica e incluso el espacio exterior, ha sido sin embargo incapaz de explorar más que una pequeña parte del fondo de los océanos, que constituyen el 71% de la superficie de su planeta. Sin embargo, algo debe tener la experiencia del buceo, que todo aquel que prueba sumergirse en las profundidades del mar (a través de un bautizo o un curso de buceo), se siente de tal modo cautivado que le es difícil no repetir.

En muchos casos la persona tarda en decidirse en realizar el curso de buceo. El futuro buceador sabe que le atraerá la experiencia, está seguro de que le gusta, una voz indefinida en su interior le anima a superar sus miedos injustificados. Con frecuencia mira documentales sobre el mundo submarino, hojea revistas de buceo o se interesa por los programas de formación y los precios de cada curso de buceo. A veces visita tiendas especializadas, donde mira con interés los trajes, los reguladores y las máscaras. El olor a neopreno le gusta, pero siempre acaba saliendo de la tienda pensando que comenzará… algún día de estos…. A intervalos abraza y abandona la idea, en una duda intermitente, en una decisión perpetua que nunca encuentra el momento o la compañía adecuados.

Hasta que un feliz día, los astros se alinean y nuestro buceador reúne la decisión suficiente para dar el paso. Puede ser un centro de buceo que le inspira confianza, alguien al teléfono o al otro lado del buzón de email, que le atiende con la amabilidad y profesionalidad que él esperaba. O puede ser el acierto de un regalo recibido, que le envuelve con cariño una invitación a tomar contacto con el buceo. De una forma u otra, comienzan a derribarse sus barreras psicológicas, él mismo ha dado el primer paso hacia su aventura del buceo. Se da cuenta de que no ha sido tan difícil. Puede tratarse de un bautizo o directamente del primer curso, pero nuestro buceador se siente de entrada feliz y nervioso ante la nueva experiencia.

La primera vez en el mar todo son nervios e incertidumbre. Este es el momento donde la calidad humana del instructor se torna clave. La cercanía, la humildad y la simpatía que nuestro buceador percibe en su instructor le hacen comenzar con una sonrisa. Le ayuda a equiparse y enfundarse ese traje que parece ajustarse al cuerpo por todas partes. Le tranquiliza permaneciendo atento a cada una de sus necesidades y respondiendo a sus dudas con franqueza, cariño y seguridad. Solo verse así equipado ya le llena de orgullo. Va a poner en práctica todas esas lecciones teóricas que ha aprendido y demostrado dominar. Realizará en el mar los ejercicios que ha desarrollado en las tranquilas aguas confinadas de la piscina del centro de buceo.

La experiencia de subir al barco le parece un disfrute en sí mismo. El mar está tranquilo y ha llegado la hora de poner en práctica cuanto ha aprendido y cuantos consejos e instrucciones ha escuchado de parte de sus formadores. El momento de entrar al agua del mar por primera vez ha llegado. Una vez ajustado su equipo y realizadas todas las comprobaciones de seguridad, nuestro buceador recibe permiso para entrar al agua.

Al caer de espaldas al agua y verse sumergido por un instante, mantiene la calma, pues sabe que su chaleco le devolverá a la superficie inmediatamente. Su regulador le da aire sin esfuerzo en la corta zambullida mientras asoma la cabeza en la superficie. Allí espera a su instructor, que le recuerda los últimos detalles a tener en cuenta en el descenso. Su pulso se acelera cuando aprieta el botón de desinflado de su chaleco y comienza a hundirse. Se acaban sus dudas cuando poco a poco cae hacia el fondo y su regulador le proporciona un aire fresco y limpio, todo el que necesita. Siente el agua a su alrededor en aquellas partes no cubiertas por su traje. Nota la presión en los oídos, que compensa adecuadamente, con la vista fija en su instructor que permanece a su lado dándole confianza. Deja de escuchar nada, a partir de ahora no oirá nada más que su propia respiración.

Casi sin darse cuenta está cumpliendo su sueño, cinco, diez, doce metros de profundidad… Nuestro buceador regula su flotabilidad con ayuda del chaleco hasta lograr la ingravidez. Su corazón late aceleradamente y la adrenalina inunda su torrente sanguíneo, pero quiere estar allí, su voluntad se impone a la sensación de peligro y poco a poco se siente más cómodo, más confiado. Junto a su instructor comienza a aletear calmadamente. Con frecuencia mira su ordenador y su manómetro. Todo allí es nuevo, por fin descubre lo que está oculto para muchos, por fin vuela sobre las rocas, las crestas y las praderas submarinas, como siempre había querido. Todo es más fácil de lo que pensaba y se desmontan muchos miedos y prejuicios que siempre había abrigado sobre el buceo. Realiza los ejercicios previstos en el programa de formación, aquellos que conoce de memoria. Observa las evoluciones de su instructor y a su lado se encuentra torpe e inseguro, todavía no imagina que algún día su destreza le llevará a desenvolverse tan bien como él.

La inmersión termina, su botella está alcanzando su límite de reserva. Su consumo de aire ha sido muy elevado, como en todo principiante, pero no le importa. Aquella primera inmersión le ha llenado de orgullo y valor. Se siente diferente, capaz de todo. Está relajado y emocionado a la vez. Tras las demás inmersiones del curso su sueño está cumplido, ya es un buceador certificado. Nunca olvidará al personal del centro de buceo que le atendió con tanto cariño y amabilidad. Volverá frecuentemente a realizar más inmersiones y a mejorar su formación.

Nunca es mal momento para acercarse al buceo. En cualquier época del año los programas de formación de Iberdivers Algarve Subnauta España te lo ponen todo fácil para que te conviertas en buceador certificado. Empieza hoy tu aventura de buceo.

BUQUE OCEANOGRÁFICO EX-NRP ALMEIDA DE CARVALHO A527

Su historia comienza como encargo de la U.S. Navy a la Marietta Shipbuilding Company astillero de California en 1961. Tras su botadura sufrió un grave accidente causado por el tifón Betsy, que en el verano de 1965, arrojó contra él a un barco mercante y a una grúa flotante, que lo golpearon fuera de control, hundiéndose el barco en aproximadamente 3 metros de agua y escorando 120° a estribor.

Las operaciones de rescate comenzaron inmediatamente en septiembre de ese año y en noviembre el barco se hallaba a flote. Sin embargo, los trabajos de recuperación de la nave fueron asignados a otro astillero en New Orleans ahora, la Boland Machine and Manufacturing Company, y en enero de 1969, el “Kellar“, como fue bautizado originalmente, ya era una nave al servicio de la Marina de los EE.UU..

No terminaron las desgracias del Kellar después de haber perdido en la catástrofe el 85% de los trabajos ya realizados. La reconstrucción de la nave se retrasa de nuevo debido a otros factores naturales, como las inundaciones del río Ohio y el duro invierno de aquel año, que causó epidemias de gripe. A continuación más problemas. Dificultades adicionales retrasaron la terminación como huelgas de trabajadores y otras dificultades financieras de la empresa.

A pesar de todo, el Kellar, empeñado en salir al mar a cumplir su misión, se recuperó y terminó totalmente. Por fin, comenzó a trabajar para la Marina de los EE.UU. en enero de 1969.

La adquisición por Portugal y la incorporación a sus efectivos de  su Marinha tiene lugar el 21 de enero de 1972, haciendo su entrada en Lisboa por primera vez el 12 de marzo 1972, donde fue asignado a las actividades del Instituto Oceanográfico con el nuevo nombre de Almeida de Carvalho, ilustre marino y oceanógrafo portugués del siglo XIX.

Su dotación estaba constituida por 47 hombres de los cuales 7 eran oficiales, 9 suboficiales y 31 marinería.

Entre sus misiones están la realización de un crucero de cerca de dos meses en la República de Cabo Verde en 1981  y su permanencia en la República de Guinea-Bissau en 1984 para llevar a cabo diversos estudios, sobre todo en la barra del río Cacheu. España tuvo el honor de acogerlo en diversas ocasiones en sus puertos de Cádiz, Las Palmas y La Coruña.

Por decreto 1839/02 de 4 de diciembre del año 2002 pasó a estado de desarmado con el objeto de darlo de baja en la lista de los buques de la Armada.

Hoy el Almeida esta concluyendo los trabajos de acondicionamiento en Lisboa. Su hundimiento en el Parque Ocean Revival está previsto para la segunda quincena del mes de septiembre. Sin duda no habrá mejor misión para el Almeida que ofrecer sus restos como regalo a los océanos, refugio de vida y santuario de buceo.

 

En sus trabajos de preparacion

En sus trabajos de preparacion

TU LIVEABOARD AL LADO DE CASA

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Para los aficionados al buceo, la experiencia de vivir a bordo de una embarcación durante varios días con el único objeto de visitar los sitios más interesantes de su afición favorita es algo siempre atractivo.  Se trata de del conocido Liveaboard, en el que los buceadores conviven durante el tiempo que dura la travesía, en una embarcación con todas las comodidades, en régimen de pensión completa, navegando entre punto y punto de inmersión y con una tripulación que está a su servicio para proporcionarles todo lo necesario para disfrutar del buceo. La fantasía de todo buceador hecha realidad.

Los buceadores españoles que lo han probado en Egipto, Filipinas, Maldivas, etc, han vuelto a casa maravillados. Es también una opción económica, pues te permite reunir el buceo junto con el alojamiento y la manutención, resultando un paquete mucho más rentable que el de elegir hotel, por supuesto a cambio de destinar tu tiempo íntegramente al buceo.

Sin embargo, los buceadores españoles desconocemos que a pocos kilómetros de autovía tenemos un liveaboard que supera todas nuestras expectativas. Se trata del liveaboard de nuestra central en el Algarve, Subnauta, que con la nave Xu-nauta con más de 18 metros de eslora y basada en la Marina de Portimao puede ofrecer al buceador español todas las maravillas subacuáticas del Algarve y con todas las comodidades.

16576_659197780774591_673457881_nOfrecemos viajes de 1, 2 y 3 días en pensión completa. Es posible embarcar por la mañana o bien la víspera por la tarde, opción mas recomendable a buceadores que deban viajar para llegar a Portimao, caso de los españoles. Así, por ejemplo, el viaje de 2 días comprende entrada el viernes por la tarde y salida el domingo por la tarde (u otros días de la semana) e incluye 5 inmersiones, desayunos, comidas y meriendas a bordo y cenas en el puerto deportivo.

Al comienzo del viaje, la tripulación informará a todos los buceadores de todos los aspectos a tener en cuenta, horarios, planos y detalles de la nave, normas de seguridad, comidas, tabla de especies subacuáticas e inmersiones a realizar.

Bajo solicitud, hay disponibles Guias de Buceo del Algarve, donde se pueden ver descripciones de las inmersiones en unas fichas especiales. En dichas fichas cada punto de inmersión está descrito en cuatro grandes áreas.

  • La primera sitúa el punto, representado con una bandera internacional de buceo, en el mapa de la región.
  • La segunda incluye un breve texto descriptivo del punto de inmersión destacando las características más relevantes del mismo.
  • El área tercera representa un esquema gráfico del punto en perspectiva lateral o vertical, en ocasiones ilustradas con fotografías.
  • Finalmente, la última incluye una pequeña tabla con datos técnicos que caracterizan el punto de inmersión.

Aparte de la tripulación, la embarcación cuenta con una capacidad máxima de 12 buceadores distribuidos en dos camarotes dobles mas dos cuátruples.

969172_659197797441256_1538257156_nLa embarcación está estructurada en 3 cubiertas abiertas a los pasajeros:

  • Cubierta 1 – Toldilla, con un pequeño bar y zona de estar, destinada a comidas y convivencia.
  • Cubierta 2 – Combés, con equipamiento técnico destinado a buceo y Salón, con equipamiento audio visual y cocina, destinado a comidas y convivencia.
  • Cubierta 3 – Alojamientos, con cuatro camarotes situados a proa, dos a babor y dos a estribor, cada lado apoyado por un cuarto de baño, destinados a los momentos de descanso.

Y desde luego pueden hacer el liveaboard aquellos que no sean buceadores. Esas parejas o amigos que aún no bucean pueden disfrutar del crucero por las pintorescas costas del Algarve e incluso realizar bautizos si lo desean. Y todo a un precio reducido.

Una excelente opción para tu club de buceo o grupo de amigos. Infórmate en nuestra delegación de Iberdivers en info@iberdivers.es y en el 627940216. Estamos en España para llevarte al Algarve.

UNA CÁMARA HIPERBÁRICA JUNTO A TU CENTRO DE BUCEO

El mayor nivel de seguridad en la actividad de  buceo se alcanza cuando, después de cumplir y alcanzar todas las exigencias y normas de seguridad, se cuenta con una cámara  hiperbárica junto al centro de buceo. Y para el proyecto Ocean Revival la adquisición, adaptación hospitalaria e instalación de una Cámara Hiperbárica es esencial.

La donación de una cámara hiperbárica al Hospital Portimão es una parte del Proyecto Ocean Revival. Este Hospital público se ubica al norte de Portimão, a 10 minutos de nuestro centro de buceo, lo cual permitirá unos tiempos de respuesta record. Quedará a disposición del personal médico para administrar una presión controlada a los buceadores en eventuales y raras situaciones de emergencia.

Pero sobre todo, este aparato se utilizará principalmente para servir a la comunidad y es una inversión importante en la salud pública que  garantizará sus aplicaciones médicas en otras áreas terapéuticas.

OCEAN REVIVAL EN EL MUSEO DE PORTIMAO

FOTO MUSEO PORTIMAO

El Museo de Portimão, que ha sido recientemente galardonado con el título de Museo del Año 2010 por el Consejo de Europa, acogerá la exposición documental del Ocean Revival.

El objetivo final de esta exposición será el de perpetuar la memoria de la flota hundida y su contexto histórico, usando dibujos, artefactos, fotografías, películas, documentos y cronologías.

Situado dentro de la antigua fábrica de conservas La Rose, la colección del Museo de Portimão ya exhibe un interesante patrimonio naval, industrial, arqueológico, etnográfico y subacuático, así como la colección del ilustre Manuel Teixeira Gomes, nacido en  Portimão y Presidente de la República Portuguesa entre 1923 y 1925, que incluye archivos de sus documentos, testimonios orales y relatos de su vida.

Ocean Revival contribuirá al museo aportando:

  • Historia de los buques de guerra portugueses hundidos
  • Historia de sus patronos y comandantes
  • Exposición de diversos artefactos y piezas de las naves

Apoyar este objetivo es nuestra manera de celebrar la memoria de los buques y de sus patronos y también una forma de rendir homenaje a la historia y la cultura de un país que ha vivido su historia mirando al mar.