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NOVEDADES TEMPORADA 2019

Buceo en buques de guerra: corbeta

 

La de 2018 no fue una buena temporada para ningún centro de buceo de la península, debido a las malas condiciones climatológicas que imperaron hasta bien entrado el mes de junio. Esto hace que algunos pospusieran su visita a nuestro centro de buceo para esta temporada que recién estrenamos.

 

Efectivamente, la buena noticia es que de 2019 está a punto de comenzar. Las ferias de buceo europeas tendrán lugar durante el primer trimestre del año y con la Semana Santa los primeros grupos de clientes comenzarán a llegar a nuestro centro de buceo. Para todos ellos tenemos reservadas muchas novedades, algunas muy esperadas y otras mas innovadoras:

  1.     La tarifa general por la salida de dos buceos todo incluido no subirá en 2019, manteniéndose en 85 €.
  2.     Se introduce una nueva tarifa especial de 75 € si el cliente usa todo su equipo (solo toma lastre y botella en nuestro centro de buceo).
  3.     Se establecen, como especialidades de la tarifa general, las siguientes ofertas
    1.         Clientes individuales:
      1.             10% de descuento por la contratación de 4 salidas (8 inmersiones en total)
      2.             Paquete de 5 Días (10 inmersiones),  360,00 € (15,29 € de descuento)
    2.         Precios especiales para grupos y centros de buceo:
      1.             Grupo ≥ 4 buceadores, el grupo tendrá un descuento del 10%
      2.             Grupo> 9 buceadores, el 10º buceador (líder de buceo) con plaza gratis y el grupo tendrán un descuento del 10%.
  4.     Se ofrece algunos servicios ya presentes la temporada anterior y otros nuevos:
    1.         Sidemount, 2 equipos disponibles.
    2.         Bibotella, 5 equipos disponibles. El buceo con bibotella puede ser:
      1.             Estándar: 2 buceos de 50 minutos a 85 € (tarifa general)
      2.             Especial: 1 buceo de 90 minutos a 85 €
    3.         Buceo técnico para grupos bajo presupuesto previo
  5.     Disponibilidad de alojamiento vinvulado al buceo para grupos en los que todos bucean (consultar disponibildad):
    1.         Tarifa de 20 € por persona para el uso de apartamento
    2.         Mínimo 4 pax, máximo 8 pax.
    3.         Paquete OWD Plus, de formación con alojamiento a 20 €/noche, con un acompañante permitido a 20 €/noche. Precio final 430 €.
    4.         Oferta Acompáñame: si los dos realizan el OWD o Try Dive, solo uno paga el alojamiento.
    5.         Igualmente, se ofrecerá alojamiento para otros cursos y packs de cursos, según disponibilidad.
    6.         Estas ofertas no estarán vigentes en Julio-Agosto.

Escríbenos ya a reservas@subnauta.es o info@iberdivers.es o contáctanos en el 627940216. Te esperamos en el oceáno este año.

REGRESO A 1759: EL NAVÍO L’OCEAN

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Por modesto que parezca, ninguno de los actores submarinos todavía presentes está mudo. Cabe ahora al visitante aventurarse a escuchar. Basta aguantar la respiración por unos segundos y oír al bronce arder.

La bajada por el cabo fue corta, apenas compensar los oídos ya estábamos en el fondo. Sobre la tranquila y blanca arena, se percibían elevaciones aisladas, lo que parecían las habituales formaciones rocosas, que aquí y allá, salpican la costa del Algarve. Es lo que podría pensar cualquier visitante que no supiera de antemano que estábamos descendiendo hacia un lugar donde la Historia permanece quieta, congelada, en una fotografía inmóvil que ha dejado plasmados los sucesos de aquel 18 de agosto de 1759.

Llevaban varias horas evacuando a la tripulación. Desarbolada y maltrecha, la nave insignia de la otrora orgullosa escuadra de Toulon, soportaba ahora el bravo oleaje sobre su costado de babor, mientras su fondo reposaba sobre las arenas de la playa de Almádena. Su comandante Monsieur de Carné-Marcin, había varado el navío para tratar de salvar a su tripulación y evitar su captura por los ingleses.

Pero su pabellón todavía ondeaba al viento. Aún no se había rendido.

Es lo mismo que pensaba Lord Boscawen, el almirante británico que izaba su insignia en el Newark. Con 80 cañones, su nave no podía aproximarse demasiado a la costa sin riesgo de encallar. Pero tenía otras opciones para someter a aquel reticente barco francés.  Sus navíos de 60 cañones sí podrían acercarse con seguridad.

No tuve que descender más de 6 metros para reconocerla. Allí estaba la gran ancla, con más de 5 metros de largo y más de 3 toneladas de peso. Se encontraba fracturada pero todavía conservaba su arganeo. Después de sobreponerme a la maravilla de estar tocando el “ancla de la misericordia” del navío L’Ocean, mi compañero Pedro me guió a otros lugares donde me maravillé con un cuadernal con gancho, una pieza del aparejo de labor e inmediatamente otra ancla grande.

Después, como en una sinfonía in crescendo, apareció, reposando en la calma de los siglos, un cañón de hierro de 8 libras, de los que el L’Ocean armaba 18 piezas.  En su ánima habitaba un pulpo residente, con quien tuvo la gentileza de retratarme mi amigo Xavier Safont. A pesar de estar cubierto de concreciones y multitud de organismos vivos, aún se le apreciaban los muñones, con los que se operaba sobre su cureña. Cuando pase mi guante sobre la superficie del cañón todavía podía escuchar el estruendo de la batalla.

A bordo del America, el Capitán Kirke, situó de costado su navío, que se había aproximado al inerme L’Ocean hasta poder ver el blanco de los ojos de aquellos hombres que a bordo del navío francés, todavía trataban de ponerse a salvo en el bote que daba trabajosos viajes a la playa. Durante un tiempo los ingleses parecieron permitir la evacuación.

Son las cinco de la tarde. “Fuego” ordenó Kirke. La orden fue repetida hasta que, de repente, los 30 cañones de la andana de estribor del America vomitaron muerte sobre el indefenso barco francés. De entre la humareda y los fogonazos de la artillería, las balas volaron hasta el L’Ocean. El navío se estremeció de proa a popa, sus maderos saltaron en pedazos haciendo volar astillas como cuchillos. Los hombres a bordo del L’Ocean solo pudieron rezar.

Tras aletear sobre la arena un corto trecho, volví a estremecerme ante la presencia de un cañón aún mayor, este caso de 18 libras, junto a algunas piedras que no eran naturales, sino que formaban parte del lastre del navío. Un navío de 80 cañones armaba 32 ejemplares de este calibre en la segunda cubierta. La regla para el servicio de los cañones navales de la época era de aproximadamente un artillero por cada 500 kg de peso, sin contar el jefe, por lo que un cañón de a 18 necesitaba al menos de 4 hombres más un jefe. A la vista del increíble tamaño de aquel monstruo, con casi 3 metros de largo y más de 2.000 kg, se me hacía difícil imaginar cómo serían los cañones de bronce de 36 libras que el L’Ocean montaba en su primera batería, la más cercana a la línea de flotación.

Poco después encontré otra de las anclas del navío y a continuación un cañón de bronce que, separado en dos pedazos, me hablaba de lo que ocurrió aquella tarde. Ese cañón, roto por la mitad, se comunicaba conmigo, relatándome cómo la estructura de madera del navío se convirtió en un gran horno, que fundió el bronce de los cañones hasta que estos se doblaron hasta romperse, al hallarse en posición de combate, con las bocas fuera de las troneras.

La dotación de presa del America subió a bordo del L’Ocean, que había arriado su bandera después de la mortífera descarga. Monsieur de Carné-Marcin había decidido rendirse, seguro de que su navío era ya solo una carcasa inutilizable. Permanecían vivos y a bordo nueve oficiales y sesenta hombres, entre marineros y artilleros. Todos fueron hechos prisioneros y, utilizando los botes del navío inglés, fueron embarcados en el Newark.

Eran las diez de la noche. Tratado como el aristócrata que era, Mr. de Carné-Marcin fue cortésmente curado de sus heridas, antes de ser guiado arriba, al castillo de popa, donde se destocó ante el almirante Boscawen, quien hizo lo propio. Junto a él, contempló con desolación y tristeza, como las llamas iluminaban la noche. En una infernal hoguera de proporciones colosales, el L’Ocean ardía como una pira funeraria, en la que crujían sus tres mil metros cúbicos de maderas nobles y resinosas. En el interior de aquel monumental horno, se fundían ahora los cañones de hierro y bronce, que con tanto honor habían servido al rey de Francia.

En cada parte, los fotógrafos Xavier y Alba tomaban imágenes del sitio, pero yo, embriagado por aquel lugar, continuaba mi inmersión siguiendo el cabo que corría paralelo al arrecife. Encontré otro cañón de hierro 18 libras junto a muchas balas de artillería. de diferentes calibres e incluso maderas originales que habían resistido a los siglos. Con respecto a las balas, muchas estabas tan concrecionadas que no podían moverse del fondo. Pero me estremecí cuando mi compañero Pedro puso en mis manos lo que de inmediato reconocí como una palanqueta, la munición artillera que se utilizaba contra jarcias y aparejos enemigos. Aquello era más de lo que yo merecía, una palanqueta del L’Ocean en mis manos. Con sumo respeto la devolví a la arena del Algarve, donde ha permanecido más de 250 años.

Al final de la inmersión, que no quería terminar nunca, encontré bronce fundido. Aquí y allá podía coger gotas y charcos enteros de bronce, que volvieron aquella noche a su estado sólido, al entrar en las frías aguas. De un color verdoso, aquel bronce en mis manos me puso en contacto directo con el dato científico: según la aleación concreta, el bronce, entra en fusión a partir de los 1750 grados Fahrenheit. Aquel 18 de agosto de 1759, el bronce goteó en el agua del Algarve y dejó estos restos que ahora estaban ante mí. Cada gota de aquel bronce contaba una frase del final del L’Ocean.

De regreso hacia nuestro centro de buceo, mi compañera de buceo, Ingrid, me decía que se me notaba en la cara el gesto de alegría interior por la experiencia vivida. Y así era. Vuelto hacia los acantilados dorados de la playa de Almádena dije adiós al L’Ocean, que permanecerá allí, contando a los visitantes la historia de su destrucción en la Batalla de Lagos.

 

Por modesto que parezca, ninguno de los actores submarinos todavía presentes está mudo. Cabe ahora al visitante aventurarse a escuchar. Basta aguantar la respiración por unos segundos y oír al bronce arder. *

* Inspirado en la obra de investigación Fahrenheit 1759, obra de Jean Yves Blot y Mª Luisa Pinheiro (ISBN 978-989-96406-1-0) en la que se basan los hechos novelados que recoge este artículo, que narra la experiencia de buceo en el arqueositio del L’Ocean, el 28 de junio de 2017. Ingrid Riera (Revista Buceadores), Xavier Safont, Mª Alba Camprubí, Pedro Caleja (arqueólogo e instructor de buceo) y el autor, Francisco Rivero, traductor al castellano de Faherenheit 1759.

Popa de L'Ocean, Museo de la Marina, París

Popa de L’Ocean, Museo de la Marina, París

MDTS 2017 la Feria de Buceo de España

Buceo en SevillaComo todos los años, el stand de Subnauta recibió a clientes y amigos en una posición central del Madrid Dive Travel Show los pasados días 4 y 5 de marzo. Una feria dedicada al buceo y que organiza la Revista Buceadores, dirigida por Ingrid Riera.

Como expositores veteranos, nuestro stand se ubicaba justo junto a la isleta central del país invitado, sobre el que giraba tanto la propia feria como el número especial de la propia revista, editado a finales de febrero. Un número donde podía encontrarse un nuevo artículo escrito por la delegación española de Subnauta, Iberdivers Algarve, uno más, de todos los que han ido describiendo el Algarve y nuestro centro de buceo durante los números del pasado año.

Durante todo el sábado y el domingo, Pedro Caleja y Francisco Rivero, atendieron a clientes veteranos y nuevos, exponiendo las posibilidades de buceo que ofrece el Algarve y respondiendo, cómo no, a las preguntas de todos aquellos que desconocían el parque subacuático Ocean Revival, como la propia calidad del Algarve como destino de buceo y actividades náuticas.

Una de las grandes novedades que presentamos de cara a la temporada 2017 son nuestras nuevas tarifas. Gran novedad, por cierto, pues realmente las tarifas por las salidas diarias no cambiaban desde hacía años. La innovación más significativa es la subida del precio de la salida diaria y la aparición de una tarifa con equipo del buceador. Los precios por las salidas quedan así a partir del 1 de marzo:

  • Salida de dos buceos todo incluido 85 €
  • Salida de dos buceos si el cliente aporta su equipo 75 €
  • Salida de un buceo todo incluido 55 €
  • Salida de dos buceos si el cliente aporta su equipo 50 €

También se estrenan en 2017 opciones de paquetes con alojamiento y buceos dobles a partir de 95 € por persona, siempre que se trate de grupos a partir de 4 buceadores donde todos bucean.

En cuanto a servicios nuevos, pudimos presentar nuestras novedades más importantes:

  • Nuestra apuesta decidida por SSI el certificador internacional más puntero. Aunque hubo que lamentar su ausencia del stand propio de SSI, como hasta ahora hacía, nuestro personal transmitió a todos los visitantes las novedades que ofrece Subnauta en cuanto a las diferentes especialdades SSI, así como las posibiiidades de formación XR Extended Range, que cuenta con más adeptos cada año.
  • En cuanto a tecnología, pudimos presentar nuestras posibilidades de buceo con rebreathers y los cursos de formación que se ofrecen en este sentido para un colectivo de clientes cada vez más exigente.

Y por cierto, nos divertimos muchísimo haciendo nuestro trabajo. Muchas gracias a todos los que acudísteis a visitarnos.

¡¡¡Y ya estamos realizando reservas!!! Todo un 2017 prometedor. Os esperamos en el Algarve.

 

TU REGALO DE BUCEO

regalo-de-buceoRegalar Buceo es más sencillo que nunca. Si sabes que ese ser querido es un apasionado del buceo o está deseando realizar un curso de iniciación o especialidad, tienes la oportunidad de realizarle un regalo único y que nunca olvidará.

Todo es muy fácil. Contacta con nosotros y cuéntanos en qué regalo estás pensando. Te asesoraremos en todo para que el regalo se adapte como un traje de buceo, tanto a tu presupuesto como a las ilusiones de esa persona tan importante para ti. Desde salidas de buceo hasta especialidades, pasando por bautizos o el curso de arranque Open Water Diver, tienes un amplio catálogo para elegir. Al concluir el proceso de compra, vas a elegir el día y la hora en que deseas que se entregue el email de regalo. Ese día (Navidad, Reyes, cumpleaños,…) esa persona recibirá tu regalo en su buzón de email, se lo enviaremos de tu parte. Un email de un formato y diseño pensados para sorprender a quien tú más quieres. Y tú recibirás copia en tu buzón, para que estés al tanto.

A partir de entonces él o ella tendrá todo el 2017 para hacer efectivo su regalo, poner fechas y realizar su actividad favorita con el mejor centro de buceo de Europa.

¿Estás ya pensando es esa persona tan especial?

 

ANIVERSARIO DE LA CAMARA HIPERBÁRICA DE ALVOR

Se cumple un año de la instalación de la cámara hiperbárica del hospital de Alvor. Un día de septiembre de 2015 el Hospital Particular del Algarve inauguraba la que supone una de las cámaras hiperbáricas más avanzadas de Europa. Según la British Hyperbaric Association cuenta con el Nivel 1 ya que incluye varios puestos de tratamiento y cuenta con  los medios adecuados para el tratamiento y seguimiento de pacientes en estado crítico.

Dentro del colosal proyecto que supuso Ocean Revival contar con una cámara hiperbárica cercana era uno de los elementos imprescindibles si quería convertirse el parque en uno de los focos de atracción del buceo mundiales. Gracias al empeño de Subnauta, patrocinador del proyecto, la cámara fue finalmente instalada en el moderno hospital de Alvor.

La cámara es una HAUX_STARMED 2200, tiene una capacidad de siete pacientes y su ambiente interno se controla externamente de forma continua por un operador de cámara, un médico especialista y una enfermera que, en caso de necesidad, pueden acceder al interior sin necesidad de interrumpir el tratamiento.

En la actualidad, la medicina hiperbárica extiende sus beneficios no solo al tratamiento de la enfermedad descompresiva y accidentes de buceo, sino también a otras muchas dolencias que se ven mejoradas con un entorno de alta presión: infecciones, heridas, lesiones de radioterapia o dolencias cardiovasculares encuentran alivio con el tratamiento en la cámara hiperbárica. Y también la dermoestética está incorporando tratamientos hiperbáricos en los programas de belleza y estética modernos.

La cámara hiperbárica es ese elemento médico que nunca deseamos usar, pero que siempre tranquiliza tener cerca. En nuestro caso, está a diez minutos en coche del centro de buceo, en Alvor la localidad anexa a Portimao: más tranquilidad imposible.

Si deseas saber más sobre accidentes de buceo y ser capaz de ayudar a otros, da el salto al curso de especialidad Rescue Diver: el primer paso para la élite del buceo. Ahora es tu momento. Contáctanos.

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